otro logo 3

Viernes, 18 Septiembre 2015 09:29

EL SEXO EN LA TERCERA EDAD

Escrito por
Valora este artículo
(1 Voto)

sexo1Existe un acuerdo más o menos generalizado de que la sexualidad juega un papel importante a lo largo de toda la vida.

Con el paso de los años, el deseo sexual no desaparece pero si que es necesario reconocer y adaptarse a una serie de cambios fisiológicos, así como a la convivencia con determinadas patologías que tendrán influencia sobre la vida social en esta etapa de la vida.

A medida que envejecemos, nuestro cuerpo va experimentando cambios importantes a nivel físico y fisiológico. En la mujer, la vagina se acorta y se estrecha, las paredes se vuelven más delgadas y rígidas y disminuye la lubricación vaginal. Por su parte, los hombres tardan más en lograr una erección, está puede ser menos firme que antes y la cantidad de eyaculación también acostumbra a ser menor. Tanto en un caso cómo en el otro se suele necesitar más tiempo para llegar a la excitación sexual.

sexo3

 

Disfunciones sexuales en la vejez:

En la mujer, aparecen dificultades en la excitación sexual, pudiendo ser necesario el uso de lubricantes externos, el dolor en el coito (dispareia) es frecuente y los cambios físicos generales que conlleva el envejecimiento hacen que a veces se sienta menos atractiva, influyendo este hecho en su excitación sexual. En el hombre mayor, la disfunción eréctil es la patología más destacada. Se trata de la incapacidad de lograr o mantener una erección lo suficientemente firme como para tener una relación sexual. Los testículos se hacen más pequeños, disminuyendo los niveles de testosterona y la producción de espermatozoides. La fuerza eyaculatoria disminuye y la próstata aumenta de tamaño.

¿Cómo afectan todos estos cambios a la sexualidad? Hay toda una serie de mitos y falsas creencias que se deben tener en cuenta, entre ellos:

-         El sexo en esta etapa de la vida no es importante

-        La sexualidad se debilita en la menopausia y se debilita en la tercera edad, volviéndonos cada vez más asexuales.

-         Los hombres si siguen teniendo interés sexual, las mujeres no

-         Se acepta que los hombres mayores busquen a mujeres más jóvenes pero a la inversa está mal visto

-         Los ancianos no se masturban

-         Las personas mayores son tan frágiles que el acto sexual podría dañar su salud

-         Los mayores con patologías dejan de tener actividad sexual

-         Los ancianos pierden el interés y deseo sexual

Estos y otras afirmaciones son creencias falsas y mitos que poco tienen que ver con la realidad. De hecho, de los estudios llevados a cabo sobre la sexualidad en la vejez se puede concluir que:

-         Las personas mayores aprenden a disfrutar de formas de relación sexual más amplias y no sólo coitales, adaptándose a los cambios fisiológicos sin que disminuya la satisfacción sexual

-         Se mantienen las necesidades sexuales y afectivas aumentando y compensando algunas formas de satisfacción como caricias, ternura, miradas…

-         El grado de satisfacción sexual no tiene porque disminuir e incluso puede aumentar

-         La sexualidad en la vejez es muy variable y los cambios fisiológicos también.

-         El interés y la satisfacción sexual no desaparece, simplemente se transforma.

En cualquier caso, las evidencias y estudios ponen de manifiesto que los ancianos son sexualmente activos, e incluso en algunos casos más activos que la población general adulta. Por lo tanto, la edad en si no es un problema para la sexualidad, aunque existen una serie de factores que dificultan o limitan el espacio íntimo del anciano:

  • La falta de pareja es un factor que puede resultar responsable de la abstinencia sexual en la vejez, sobre todo en la mujer. Además, las mujeres suelen vivir más años que los hombres, por lo que es habitual que existan más viudas que viudos solos.
  • La monotonía sexual tras muchos años de matrimonio puede hacer disminuir el deseo de prácticas sexuales en la vejez.
  • El miedo a no ser capaz de mantener una relación sexual completa es un miedo común en los ancianos, sobre todo en los varones.
  • Las patologías frecuentes y comunes en la vejez (diabetes, hipertensión, problemas circulatorios, etc.) pueden dificultar a veces la actividad sexual del anciano.

Como conclusión, podemos señalar que la sexualidad en si se mantiene activa toda la vida, aunque se transforma con la edad, disminuyendo la importancia de la penetración y cobrando importancia otros aspectos como las caricias, el afecto, la comunicación, etc.

sexo2

Lupe Oroña

Psicogerontóloga. Redacción Revista Emprender

Visto 2678 veces Modificado por última vez en Lunes, 21 Septiembre 2015 08:36